En un contexto de fuerte y constante demanda nacional de salmón atlántico de gama alta, una instalación de cultivo en tierra situada en la isla de Gaotang, Xiangshan, Ningbo, está reconfigurando silenciosamente el panorama del sector. Gracias a la tecnología de sistemas de recirculación acuícola (RAS), este proyecto no sólo es un modelo pionero de explotación comercial a gran escala en Asia, sino que también sirve como "campo de pruebas" crucial para la viabilidad económica de la cría en tierra, con su ambicioso objetivo de producción anual de 20.000 toneladas métricas.

El núcleo de este proyecto reside en un sistema de cultivo altamente intensivo, controlable e industrializado. Su esencia técnica se manifiesta en primer lugar en el avanzado proceso de tratamiento del agua. El sistema logra un tasa de reutilización del agua superior a 99%. Mediante una biofiltración eficaz, una desgasificación precisa y el control de la circulación de oxígeno, mantiene unos niveles de calidad del agua comparables a los del agua potable depurada. En segundo lugar, supone la simulación precisa del entorno durante todo el año. Un flujo constante de agua refrigerada dentro de la instalación reproduce a la perfección el hábitat nativo del Atlántico Norte del salmón atlántico, permitiendo su "crecimiento río arriba" lejos del océano. Además, el proyecto ha establecido un completo sistema de bioseguridad y control de calidad que abarca desde el origen hasta la mesa. Este sistema abarca desde huevos procedentes de Islandia con una tasa de eclosión de 98% hasta el funcionamiento de la primera instalación de aislamiento y cuarentena designada de la provincia de Zhejiang para huevos de salmón atlántico.
Sin embargo, la tecnología avanzada conlleva costes significativos. La considerable inversión de capital inicial (en infraestructura y equipos importados) y el consumo de energía continuo (para el control de la temperatura y la circulación del agua) representan los principales retos para su escalabilidad comercial. Para hacer frente a estos problemas, el proyecto se ha asegurado un sólido respaldo financiero mediante la inversión estratégica de una empresa estatal con sede en Ningbo, que se ha transformado en una empresa conjunta chino-noruega. Al mismo tiempo, está fomentando activamente un ecosistema industrial localizado. Por ejemplo, ha intensificado la colaboración con Skretting, líder mundial en piensos, para optimizar conjuntamente fórmulas nutricionales especializadas para el entorno de los SAR, con el objetivo de mejorar la salud de los peces y la calidad de los filetes y extraer así valor de los detalles. En particular, el proyecto ha sido pionero en la creación del primer producto de seguro para la cría de salmón en tierra en China. Este seguro proporciona más de 200 millones de RMB en cobertura de riesgos inherentes a los sistemas de alta densidad, como anomalías en la calidad del agua y fallos en los equipos, explorando una solución financiera para el desarrollo estable de la industria.
Perspicacia: La importancia del proyecto de Ningbo va mucho más allá de una única instalación agrícola. Es un experimento sistemático de integración de capital, tecnología y ecología industrial. Su éxito o fracaso influirá directamente en la confianza del mercado de capitales en el sector de los SAR en tierra y proporcionará una vía fundamental para que China aborde las dependencias en el abastecimiento de poblaciones de acuicultura de primera calidad, entornos controlados y cadenas de suministro de especies de gama alta.
